PAZ, M.Victoria (Clase 02)
Clase
02 - Yo
Un músico ciego de nacimiento contaba cómo estructuró su mundo interno a través de 4 sentidos, ls datos que su “cerebro-procesadora” asocia y las ideas opacas que su mente crea cuando sueña…Terminé inevitablemente pensando cómo el cerebro es en definitiva la máquina identitaria que tenemos. El cerebro es una máquina que recolecta e interpreta, recolecta e interpreta. Ese es el cíclo.
Es la
máquina que luego de registrar el ‘input’,
devuelve como ‘output’ quienes
somos y cómo somos.
Finalmente se acordó en adoptar la teoría del ‘realismo dependiente del modelo’, y para explicarlo imaginaban la perspectiva del mundo de un pez en una pecera. Completamente distorsionada para los que estamos fuera, pero válida puesto que es la realidad del espectador. Nosotros desde el YO podríamos ser el pez y el OTRO desde fuera el humano que nos mira. No podemos salir de nuestra pecera, y nos va a condicionar la lente a la interpretación. Pero sí podemos llegar a comprender lo externo en tanto fuera de nosotros y nuestro aparato.
Identidad y visibilidad (ser en un
contexto)- Identidad y mundo
Si un árbol se cae en el vacío, si un
astro explota en el espacio sideral ¿también hace ruido?
¿Existe aún también en el vacío? ¿Existe aún también sin testigos? Yo elijo creer que sí. Una
subjetividad puede pasar impresenciada.
Los testigos son independientes a la existencia anónima. El anonimato es invisible pero no inexistente.
*diagrama de identidad y medio físico
(para existir).
¿Ser es habitar? Habitar es ser
La existencia despliega modos de ser.
Despliega expresiones que se extienden
en la materia. Que se prolongan. No sé si son necesarias para la condición de
existencia, no se si es imperativa la huella
para el pasar por este mundo. Pero sí podemos hablar sobre los datos que ella
nos deja. Más concretamente: el habitar de una persona.
Heidegger decía que ‘habitar’ es
‘ser’, ser sobre la tierra. Me permito agregar, el habitar es aquel ser
proyectado en un medio físico: la tierra. Es decir que hay datos, hay rastros.
Hay marcas de recorridos, de (des)orden, de particularidades, de comodidades, de
atajos, secuencias, preferencias… Gustos, elecciones, atracciones, selecciones,
guardados, desechos… Muchísimas cosas que nos hablan. Muchísimas cosas que nos
hablan de un ente que ocupa espacio. Un ente que dispone y propone a su antojo.
Que materializa y desmaterializa. Que usa y desusa. Todas cosas visibles. Como
arqueólogo que estudia los restos congelados de la explosión del volcán
Vesubio.
Que algo sea visible, ¿lo convierte
instantáneamente en real?
¿Existo porque el otro? Redes
Sociales
Vamos a la actualidad… Hoy por hoy
los sucesos, al plasmarse en las redes son doblemente reales. Quizás terminan
de formar su veracidad. La pregunta es, si no se documentó, ¿no pasó? Si no
llegué a los ojos del otro, no existí? ¿Tengo
que dejar rastro o eso es sólo el deseo humano de trascender y, en
definitiva, de vencerle a la muerte?
Las redes son el nuevo documento
Antes, los cuadros
Antes, los libros
Antes, las pinturas rupestres
¿Antes…? La prehistoria. El
no-documento por excelencia. ¿Qué? ¿No existió?
Un documento es la herramienta para que un alguien visualice, y dentro de su conciencia,
de entidad a esta nueva información. La información que presenta un conjunto de
células, pensamientos y expresiones. Una existencia aparte, un otro, al cual YO
le doy entidad y ÉL a su vez me la da a mí. ¿Todo porque nos vemos, porque
tomamos noción de?




MAGDALENA ROVERE: Es muy interesante a dónde se lleva el tema, la trascendencia a donde lo inclina, Preguntas de la humanidad en su esencia para responder a otra cosa, a todo.
ResponderEliminarArgumenta y explora la respuesta y en un vaivén de preguntas y posibles respuestas, continúa la búsqueda sin un norte específico, abriendo la narrativa a que pueda continuar.
(SN)