Castro Fau, Agustina Carmela - clase 12
Clase 12
RESONANCIA
Ya es como que nose como empezar estos escritos pero me gusta la libertad de poder elegirlo, asique voy a empezar desde la última parte de la clase, fuera del aula, porque al principio estaba hecha una nube de estrés, es mas aca adjunto mi escrito que lo estoy releyendo y realmente me represento bastante en estas últimas semanas, previas a mí recibida:
Primeros 5 mins de pensamiento en “blanco” y primeros 5 mins de escritura:
“Que estres me generan estas cosas, no se si es por poca paciencia o porque soy una ignorante, porque se que es algo que me debería gustar y poder disfrutar y mientras mas pienso eso mas me estreso. Lo mismo me pasa con los ejercicios de respiración, es como que pierdo el control de mi ansiedad y aparece más a flor de piel que nunca.
No se como apartar estos pensamientos, Domingo nos dice “aparto el pensamiento superficial” y yo estoy LLENA de esos, los voy sacando pero son difíciles de matar nose, los demás lo pueden hacer? Es tan difícil como pienso? ¿Por qué no me calmo?
-PAUSA-
Estar tan cerca de recibirme me genera un montón de sensaciones encontradas. Por un lado, siento mucha incertidumbre, miedo, ansiedad… Ganas de tener el título ya en mis manos, pero a la vez ese deseo me asusta. Me da miedo lo que viene después. También hay una gran alegría y alivio, porque por fin voy a poder decir que llegué a la meta. Pero, ¿qué pasa después de eso? ¿Estoy realmente preparada para lo que se viene? ¿Voy a poder sentirme tranquila y segura una vez que tenga el título?
Esas preguntas y muchas más me rondan la cabeza. No sé qué va a pasar después de recibir el título, ahora mismo solo puedo pensar en eso: en poder cerrar esta etapa. Es difícil no pensar en lo que viene cuando estás tan cerca de lograr algo que esperaste tanto.
Siento que esto me pasa porque estoy programada a pensar siempre y hablar siempre en mi cabeza, parte porque soy hija unica y el silencio de mi casa con algo lo tengo que llenar y que mejor que con mis propios pensamientos, y parte porque me programe para pensar ante problemas el pla A-B-C-D-E-F-G…Z, entonces yo todo el tiempo tengo una charla constante conmigo misma analizando situaciones como esta sinceramente.
Ahora que lo pienso, pocas veces me quedo en silencio.
¿El silencio es salud? No creo sinceramente, pero tampoco es salud todo esto que me pasa por la cabeza, hay veces que me encantaría apagar la cpu de mi cabeza un dia de pensar en blanco.
-PAUSA-
Recien encontre una forma de poder poner un poco la mente en blanco, claramente haciendo otra cosa, pero en silencio, agarre una hoja y me puse con los ojos cerrados y callada a dibujar garabatos al ritmo de la música que puso el profe, siguiendo el ritmo, ayudo bastante sinceramente.”
Bueno ahora vamos a lo que dije al principio, después de vivir eso que relataba de la experiencia dentro del aula, salimos.
Nose si es casualidad, pero note que dentro de la facu, mi cerebro funcionaba de esa forma, todo rápido y pensamientos superficiales, pero cuando salí al pasto, literalmente no me costó para nada quedarme 5 mins en silencio y 5 mins reflexionando, me pareció loquisimo, que aunque en el aula hayamos estado todos en silencio y con musica, logre concentrarme bien cuando sali de ahi. Muy cliché eso de “conectar con la naturaleza” pero verdaderamente me sirvió.
Ahí en el pasto, más tranquila empecé a preguntarme cosas sobre mi pensamiento en general, como es la forma? Una bomba-estallido? ¿Es vertical o horizontal? ¿Tiene movimiento interno, o es solo un cuadro fijo?
Medio que empecé a generar una disociación donde mi yo, Agustina, empezó a borronear y solo quedaba el espacio y puntos de pensamientos aislados, fue una experiencia que escapa a mi forma habitual del pensamiento.
Todas estas preguntas acerca de los pensamientos son válidas, pero creo que en mi caso lo que termina de definirlo es con la emocionalidad que moldea su estructura.
Por ejemplo, al principio los pensamientos eran realmente una caja de alfileres dada vuelta contra al piso donde se genera una ola expansiva de ellos.
Los momentos previos a esta introspección-resonancia me llevaron a considerar cómo el pensamiento toma una forma y color, que depende creo que de cada unx de nosotrxs generando una especie de sinfin visual y hasta sensorial personal.
Al comienzo, exploramos conceptos como sentido, resonancia y el acto de pensar. Hay una gran importancia en buscar un sentido en las cosas, especialmente como futuros diseñadores. Pero, ¿es necesario siempre encontrar sentido en todo? Pensar
eso me genera lo mismo que al principio, un sinfín de “sis” y “nos”. Habrá veces que pensar tanto el “sentido” no es más, es menos?
Ahora aca, en mi casa se me dio por buscar la palabra “resonancia” en el diccionario,
“La resonancia es un fenómeno que ocurre cuando un sistema es capaz de vibrar con mayor amplitud al ser expuesto a una frecuencia específica, llamada frecuencia de resonancia. Este concepto tiene aplicaciones en diversas áreas”
Interesante, como algo más científico después puede pasar al plano “real” o “mental”.
Así también, pensando en la resonancia como una onda de frecuencias que puede alterar el mundo físico, veo una similitud con el proceso de pensamiento que sentí al final, una onda horizontal que fluctúa y se expande y es suspendida entre el mundo real y el mundo onírico-mental entre un espacio mental y real.
La resonancia parece ser una metáfora de cómo las ideas, pensamientos o emociones se expanden o "vibran" en diferentes niveles, conectando con nuestra percepción y afectando nuestro entendimiento del espacio y tiempo. Espacio y tiempo, algo que el pensamiento no define.
Cuando salí al pasto, el silencio y la ausencia de estímulos fueron lo que realmente me permitió quedarme en ese espacio de calma, como si el mismo entorno me empujara a sentir sin pensar, a existir sin buscar sentido de inmediato.
Es extraño, pero en esa ausencia pude 'escuchar' por primera vez algo distinto: ya no era el ruido de mis pensamientos constantes, sino un vacío que parecía ser la forma más pura de resonancia.
Allí, esa ausencia se sentía como un encuentro con lo más auténtico en mí.
En ese silencio, me pregunté: ¿es posible que el verdadero sentido surja cuando me doy permiso de no buscarlo? Tal vez, esa pausa y esa desconexión del 'ruido' me permite ver algo de lo que soy cuando no me estoy evaluando o exigiendo entender todo.
La resonancia entonces no es algo que solo percibo afuera; es un estado donde yo misma puedo vibrar con la frecuencia de lo que me rodea, donde dejo de analizar y simplemente me conecto.
Comentarios
Publicar un comentario