PALACIOS Camila Belén. CLASE 7
Detonante-problema
Es curioso cómo en esta clase sobre el "problema-detonante", lo que más me resonó no fue tanto la teoría en sí, sino lo que desencadenó dentro de mí. La idea de crear algo, una historia, y no solo por el hecho de hacerla, sino por la necesidad de que toque a otros, de que conecte. Es como si todo girara en torno a ese deseo de que lo que hago trascienda, de que alguien más se vea inmerso en mi mundo como yo lo estoy mientras lo construyo. Y ahí está el tema: la satisfacción que me da el proceso, el meterme de lleno en lo que escribo, es casi una experiencia inmersiva, una especie de escape, pero también... no puedo ignorar el deseo de que guste, de que sea reconocida.
Esa dualidad, ¿es una traba? No lo sé. Porque mientras escribo, todo fluye, no pienso en más nada. Estoy ahí, creando. Pero después, cuando llega la etapa de estructurar la idea, de cerrar bien la historia, me empieza a pesar la necesidad de que quede perfecta, de que no solo funcione para mí, sino también para los demás. ¿Cómo logro que esa idea sea buena? ¿Que salga de mí, de forma genuina, sin que se vea forzada? Y más aún, ¿cómo hago para que le guste a los demás? La presión por agradar... es algo constante, una especie de sombra que se cierne sobre el proceso creativo.
Y luego está la inseguridad, ese freno que aparece cuando pienso en compartir lo que hago. No es el crear lo que me preocupa, eso lo disfruto, lo que me pesa es el mostrarlo. Pienso mil veces antes de enviar algo, me cuestiono si será suficiente, si va a gustar, si tiene lo que hace falta. La competencia es dura, lo sé. Y en mi mente surge la duda, ¿seré lo suficientemente buena? Porque, claro, no se trata solo de crear, sino de lograr que alguien apueste por mi trabajo. Presentarlo en festivales, hacer que se fijen en mi historia, eso es lo que me genera más ansiedad. Es un proceso donde las dudas me asaltan, y a veces me desanimo.
El éxito, ese concepto esquivo. Es como si estuviera atrapada entre la esperanza y la realidad. Por un lado, está esa parte de mí que cree que puedo lograrlo, que quizás sí hay una posibilidad de que mi historia llegue lejos, que conecte con la gente. Pero por otro lado, está la parte que me recuerda lo difícil que es, lo complicado que es destacar. Y ahí surge la pregunta: ¿puedo realmente hacerlo? No sé si tengo una respuesta clara, pero me doy cuenta de que esas dos partes, la que sueña y la que duda, están en constante batalla dentro de mí.
Al final, lo que más me gusta es el proceso creativo en sí. Cuando estoy en ese momento de desarrollo, todo fluye, me siento segura, las ideas se despliegan ante mí. Pero cuando llego al final, cuando todo tiene que empezar a tomar forma, aparece esa sensación de presión. Quiero que todo esté bien planteado, que sea coherente, que tenga un buen cierre. Aunque sé que las cosas pueden cambiar en el proceso, esa necesidad de que el producto final sea "perfecto" me impide, a veces, avanzar con la misma libertad con la que empiezo.
Y luego está la cuestión de la visibilidad. No es que influya en mi proceso creativo, porque ahí me siento cómoda, libre. Pero sí influye cuando pienso en lo que viene después. Saber que para que mi proyecto tenga éxito no basta con ser creativo, sino que necesito contactos, tener un buen pitch, conseguir visibilidad... todo eso me frena un poco. Es como si, después de toda la libertad del proceso creativo, llegara un muro hecho de exigencias externas que no dependen de mí.
Me queda esa sensación de que estoy en una constante negociación entre mi deseo de crear por el puro placer de hacerlo y la necesidad de que lo que hago llegue a los demás, que se reconozca. El problema-detonante, en mi caso, parece estar más relacionado con ese deseo de que mi historia no solo sea buena, sino que logre trascender, que tenga un impacto. Y eso es lo que, al final, me mantiene en este vaivén entre la ilusión y la realidad.
Agustina Castro Fau: Reconoces el problema-detoante, lo cuestionas, encontras dualidades, contradicciones y te haces preguntas de él.
ResponderEliminarN+