Antonelli Celeste - Clase 6

 La clase de hoy nos llevó a reflexionar sobre la naturaleza cambiante de los proyectos y cómo nuestras ideas iniciales rara vez llegan intactas al final del proceso. Fue interesante explorar esta dinámica, ya que partimos de una visión bastante rígida sobre el control que creemos tener sobre nuestras creaciones. Sin embargo, pronto nos dimos cuenta de que ese control es mucho más frágil de lo que pensamos. A medida que avanzamos, los proyectos se ven inevitablemente moldeados por influencias externas, desde las correcciones en clase hasta pequeños comentarios que recibimos sin esperarlo. Todo afecta, todo cambia, y eso nos dejó pensando en qué tan “nuestro” es un proyecto cuando tantos factores externos juegan un papel.

La conversación giró en torno a la idea de que los proyectos no son entidades estáticas, sino organismos vivos que evolucionan. Me llamó la atención cómo esta metáfora de lo "vivo" cobra sentido cuando observamos cómo nuestras creaciones responden a su entorno. Un comentario de un compañero, una mala experiencia o incluso un momento de desconexión pueden alterar el rumbo de algo que pensábamos tener bajo control. Nos hizo cuestionar si en realidad alguna vez somos completamente los autores de nuestras ideas o si el entorno siempre está moldeando lo que hacemos, queramos o no.

Lo que más me sorprendió fue darme cuenta de lo mucho que nos resistimos a estos cambios al principio. Hay una tendencia natural a aferrarnos a nuestra idea original, creyendo que es la mejor versión de lo que queremos lograr. Sin embargo, esa resistencia a veces es lo que nos estanca. Fue revelador notar que, cuanto más fluimos con los cambios, mejor se vuelve el proyecto. Eso sí, sigue siendo difícil saber cuánto de la idea original sobrevive al final. Al reflexionar sobre esto, sentí una mezcla de frustración y aceptación. Frustración por la pérdida de esa visión inicial y aceptación al entender que el cambio es parte del proceso creativo.

Otra cuestión que surgió fue cómo cada una de nosotras reacciona de manera diferente ante estos cambios. Algunas se adaptan con facilidad, otras se resisten más. Esa diversidad de respuestas también enriquece los proyectos, ya que no todos los procesos creativos siguen el mismo ritmo o lógica. Lo que para una persona puede ser un cambio incómodo, para otra puede ser una oportunidad de reinventar la idea por completo. Este intercambio de perspectivas me hizo reflexionar sobre mi propio proceso creativo y cómo me enfrento a lo imprevisto. Me di cuenta de que, aunque me gusta tener un plan claro, los momentos de improvisación a veces han llevado mis proyectos a lugares mucho más interesantes de lo que había imaginado.

Hacia el final de la clase, surgió una reflexión importante: ¿algún proyecto llega realmente a estar terminado? Nos dimos cuenta de que muchas veces declaramos algo "terminado" simplemente porque necesitamos detenernos en algún punto, no porque realmente hayamos agotado todas las posibilidades. Esa idea me dejó pensando en cómo medimos el éxito de un proyecto y si, en lugar de enfocarnos en llegar a un fin concreto, deberíamos aceptar que todo proyecto está siempre en proceso, en constante transformación.

Finalmente, hablamos sobre los modelos gráficos y cómo estos son útiles para visualizar nuestras ideas y, a la vez, para identificar lo que todavía no hemos explorado. Los gráficos nos invitan a seguir investigando, a cuestionar lo que falta. Me pareció interesante pensar en los gráficos no solo como herramientas de organización, sino como formas de provocar nuevas preguntas. Al terminar la clase, me quedé con la sensación de que, más que seguir una estructura rígida, lo que define un buen proyecto es la capacidad de adaptarse, de moverse con el caos y lo inesperado. Al fin y al cabo, es en esa flexibilidad donde reside la verdadera creatividad.

----------------------------------

Comentarios Clase 8 - Evaluación
Por Camila palacios

SN - Buen desarrollo, y relacion de los conceptos de la clase con tu mirada y perspectiva.

Comentarios