PALACIOS, Camila Belén. CLASE 3

 Experiencia clase 3 


Ya no se trataba de crear un proyecto en equipo como la vez anterior, sino de volver a las frases que habíamos llevado y reflexionar sobre lo que nos provocaban.


Cuando empezamos a hablar sobre las frases, me di cuenta de que, aunque venimos de distintas carreras, nuestras experiencias no son tan diferentes. Las mismas dudas y dificultades que yo he tenido en Diseño de Imagen y Sonido resonaban en las palabras de las chicas de Diseño Gráfico y la chica de Arquitectura. Eso me generó un sentimiento de empatía inmediata, como si de repente nuestras carreras individuales se entrelazaban en un mismo camino de incertidumbres, decisiones difíciles y aprendizajes.


Una de las frases que más se destacó fue “Yo es la indecisa para tomar decisiones”, más que nada la palabra “decisión”. Al hablar sobre ella, nos dimos cuenta de que todas, en algún momento, habíamos sido indecisas, y que aprender a ser más determinantes era algo que seguía siendo un desafío. Hablamos sobre cómo nuestras carreras nos habían obligado a tomar decisiones constantemente, a pesar de la duda, y cómo esas decisiones moldeaban nuestro criterio como diseñadoras.


Otra palabra que surgió fue "proceso". Esta me resonó particularmente, porque, al igual que en el proyecto anterior, entendí que el diseño no es solo el resultado final, sino el recorrido, los pasos que damos, los errores que cometemos y las vueltas que damos antes de llegar a una conclusión. Me di cuenta de que, al abrirnos al intercambio con los demás, nos permitimos fallar, y en ese fallo encontramos nuevas formas de avanzar. En medio de esta conversación, algo que pasó fue cuando reflexionamos sobre no “casarse” con una idea. Uno de las cosa que pude aprender  y que he tenido en mi carrera es justamente eso: aferrarme a una idea puede ser limitante y más si es en grupo. Lo importante es mantener la esencia, pero permitir que esa idea evolucione, se adapte, y se enriquezca con el aporte de los demás. En ese sentido, hablar de la importancia de ser permeables y estar abiertos a lo nuevo me hizo recordar  mis propias experiencias.


Otra cosa que empecé a considerar desde que lo mencionaron en la primera clase fue, el silencio también comunica. Este concepto me pareció muy fuerte, porque siempre pense que las palabras tienen un peso fundamental en la comunicación, pero nunca había reflexionado sobre el poder del silencio. A veces, ese espacio en blanco dice más que las palabras mismas, y en imagen y sonido, también aplica. 


Cuando nos hablaron de la trilogía "Pensar, Decir y Hacer", entendí que el diseñar algo no se trata solo de crear visualmente algo, sino de cómo la idea evoluciona desde el pensamiento, se expresa en palabras y finalmente se materializa. Esta trilogía resonó conmigo porque, en mi carrera, me tuve muchas veces al reto de cómo traducir una idea abstracta en algo que sea tangible. Me hizo pensar sobre la responsabilidad que tenemos con el peso de las palabras. ¿Son directas? ¿Indirectas? ¿Analógicas? Todo esto me hizo pensar en cómo comunicar mis propias ideas.


Sin embargo, en medio de estas experiencias y reflexiones, surgió una diferencia que me llamó la atención. Observé que, mientras algunas frases resonaban de forma individual para mis compañeras, para mí, en mi carrera, muchas de las correcciones o comentarios tienen un impacto más grupal. En animación, los proyectos tienden a ser trabajos en equipo, y si el grupo no está alineado, el proceso puede ser muy negativo. Con esto, estuvo de acuerdo la chica de arquitectura, quien también expresó cómo las decisiones en su carrera afectan de manera similar a los grupos.


Además, noté que en Diseño de Imagen y Sonido, específicamente en el área de animación, hay una libertad creativa muy amplia, pero esa misma libertad puede ser confusa. En mi experiencia, los profesores no suelen tener un conocimiento técnico profundo sobre animación, lo que genera una sensación de autonomía, pero también de incertidumbre sobre si las decisiones que tomamos son correctas. Esto contrasta con las otras carreras donde las correcciones suelen ser más estructuradas y directas. La falta de una guía clara a veces me ha hecho dudar sobre si podríamos haber llegado a los mismos resultados de manera más sencilla o efectiva. En esas situaciones, me pregunto qué diría un profesor especializado en animación, alguien que pudiera profundizar en aspectos más técnicos y no dejar todo en manos de la exploración creativa.


Esta experiencia me dejó una sensación, sobre el poder de las palabras y cómo impacta nuestras carreras. Las frases sueltas que compartimos al principio, aunque parecían comunes, se convirtieron en disparadores de reflexiones profundas sobre nuestros procesos, la toma de decisiones y las diferencias en nuestras experiencias. Pude ver que, aunque las carreras tienen enfoques distintos, el lenguaje y las representaciones simbólicas que usamos están fuertemente conectados con las emociones y experiencias individuales.


Comentarios

  1. Agostina garcia: El texto es muy completo, correcto y reflexivo. En caso de querer profundizar, creo que aquello subrayado puede servir como disparadores.
    SN.

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