DANA, ROCÍO BELÉN - CLASE 5

 Búsqueda de Modelos en la facultad

Reflexión Individual - Rocío Belén Dana


En la clase 5 de heurística, realizamos una actividad colectiva que tenía como objetivo la identificación y análisis de modelos y referentes que prevalecen en nuestro entorno académico. A través de una serie de dinámicas y discusiones, exploramos cómo estas representaciones influyen en nuestra conducta, forma de pensar y en la creación de un sentido de pertenencia en la comunidad facultativa. Esta reflexión se dividirá en varias categorías de modelos que detectamos, su impacto y cómo culminamos en una actuación que representó nuestras observaciones.

1. Situaciones, Dinámicas y Formas de Conducta

Durante nuestra discusión, comenzamos a identificar situaciones y dinámicas recurrentes en la facultad que funcionan como modelos de conducta. Por ejemplo, “robar banquitos” cuando las aulas están muy llenas y no hay lugar; también conductas de autocrítica o evaluación hacia nuestros propios trabajos. Observamos que las conductas más recurrentes son las enchinchadas y las exposiciones de alumnos a docentes y viceversa.  

Además, ciertos estereotipos de género también emergen en nuestras discusiones. Los modelos de comportamiento masculino y femenino en los espacios académicos a menudo se ven influenciados por expectativas tradicionales.

2. Modelos de Diseño y Referentes en Cada Disciplina

A medida que profundizamos, empezamos a identificar modelos de diseño y referentes específicos dentro de nuestras disciplinas. Nos enfocamos en la identificación de elementos recurrentes en el modelo de diseño como lo son las jerarquías, niveles de lectura, preparaciones de preentrega y entrega. También como tipo de conducta en general somos muy nocturnos, y nos basamos a través del desarrollo de esquemas.

La identificación de elementos nos permitió reflexionar sobre la importancia de tener modelos visuales a seguir, no solo para aspirar a mejorar, sino para cuestionar y reinventar nuestras propias prácticas. Se nos ofrece una variedad de estrategias y formas de pensar que podemos aplicar en nuestras propias creaciones.

3. Modelos Retóricos y Discursivos

La actividad también nos llevó a analizar los modelos retóricos y discursivos presentes en nuestra facultad. Observamos que el lenguaje utilizado en las presentaciones y críticas a menudo refleja jerga especializada que puede excluir a quienes no están familiarizados con ella. Frases como “menos es más” para la enseñanza y otras como “El que sabe viene a FADU y el que no va a la UADE” que suelen ser clichés que a menudo evitan un análisis más profundo.

4. Modelos de Pensamiento y Criterios

Finalmente, exploramos los modelos de pensamiento que prevalecen en nuestra facultad. La presión por cumplir con estándares académicos puede llevar a un pensamiento rígido, donde el miedo al fracaso limita la creatividad. Sin embargo, también identificamos corrientes de pensamiento más abiertas, donde la experimentación y la colaboración son valoradas. Este sentir general influye no solo en nuestras obras, sino también en nuestras interacciones diarias y en la forma en que nos enfrentamos a los desafíos. Tomamos frases  palabras como lo son el concepto que nos invita a desarrollar una idea, al igual que la lluvia de ideas. El poder expresar nuestros saberes y justificar nuestras acciones o decisiones y la proyectualidad aplicada.

Para culminar nuestra actividad, decidimos representar nuestros hallazgos a través de una actuación. Creamos un perfil estereotipado y una compañera representó a la estudiante. En nuestro caso planteamos que fuera de indumentaria, que vive bajo la presión del perfeccionismo, que le encanta la moda y trae en sus hombros el peso del oficio de su madre (costurera), que suele llegar tarde, entre otras cosas.

Esta actuación no solo nos permitió expresar nuestras observaciones, sino que también fomentó la reflexión crítica sobre cómo estos modelos influyen en nuestra vida diaria. A través de la dramatización, cada uno de nosotros pudo explorar la complejidad de estos modelos y su impacto en nuestra identidad como estudiantes y futuros profesionales.

La actividad grupal que realizamos fue más que una simple búsqueda de modelos; fue un viaje hacia la comprensión de cómo estos referentes influyen en nuestra identidad y comportamiento en la facultad. Al identificar y representar estos modelos, nos hemos acercado a una comprensión más profunda de quiénes somos y quiénes queremos ser en nuestro ámbito académico. Esta reflexión nos permitirá ser más conscientes de nuestras elecciones y de la cultura que fomentamos dentro de nuestra comunidad.


Evaluación entre pares (Clase 8): Magdalena Rovere: Estaría interesante desarrollar más el ultimo párrafo desde un punto personal. Cuál es la comprensión más profunda? Desarrollar eso en base a lo descripto anteriormente para indagar más en el tema.

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Tras la evaluación en grupo decidí desarrollar más mis escritos en base a lo marcado por mis compañeras. En el ámbito académico, descubrí que, para entender quién soy y hacia dónde quiero ir, necesito observar a quienes admiran y me inspiran, a esos modelos que, de alguna forma, representan posibilidades de lo que puedo llegar a ser. Identificar modelos en este espacio es un acto complejo porque no se trata solo de ver en ellos lo que quisiera alcanzar, sino también de reflexionar sobre sus elecciones, sus trayectorias, y hasta sus dudas, que a menudo iluminan mis propias incertidumbres y mis aspiraciones más.

La comprensión de quién soy en este ámbito implica reconocer tanto mis fortalezas como mis áreas de crecimiento, y eso se revela con mayor claridad al observar a otros. Los modelos que elijo representan en parte la respuesta a esa pregunta de identidad, pues son como espejos que reflejan no solo aquello en lo que puedo convertirme, sino también los valores y actitudes que considero esenciales en mi formación. Cada uno de estos referentes me invita a reflexionar sobre el tipo de diseñador que quiero ser, sobre las contribuciones que deseo hacer y sobre el papel que quiero asumir en el mundo del diseño.

Sin embargo, no es un proceso inmediato ni lineal. Identificar y seguir modelos implica, inevitablemente, atravesar una fase de exploración en la que también reconozco las diferencias entre lo que admira y lo que realmente se alinea con mis propios valores y personalidad. He aprendido que no se trata de aspirar a una copia fiel de esos modelos, sino de integrar lo que resuena conmigo y adaptarlo a mi propia voz. Esa comprensión profunda de quién quiero ser se va formando a medida que integro lo aprendido de mis referentes y lo filtro a través de mis experiencias y mis convicciones.

En este proceso, siento que la identificación con ciertos modelos también trae consigo una especie de ancla que me permite mantenerme firme en momentos de duda, cuando aparecen las expectativas externas o las propias limitaciones personales. Los modelos que elijo representan entonces no solo lo aspiracional, sino también el recordatorio de que el camino es único para cada uno de nosotros y que, si bien la inspiración de otros es fundamental, el crecimiento real se da en la medida en que me lo permite. Experimentar, equivocarme y definir.

A fin de cuentas, la representación de estos modelos en mi vida académica no es una meta en sí misma, sino una forma de reflexionar sobre quién soy ahora y quién puedo llegar a ser. Es un recordatorio constante de que el proceso de aprendizaje no es solo un camino hacia una serie de logros, sino también hacia un descubrimiento íntimo de lo que realmente me define y me hace singular en este ámbito. La identidad, en este sentido, se construye en la intersección entre lo que admiramos y lo que elegimos ser, en el delicado equilibrio entre la inspiración y la autenticidad que surge de nuestras propias experiencias.


Reconocer y analizar los modelos de conducta, pensamiento y diseño en la facultad me hizo ver que estos no solo guían nuestro crecimiento, sino que también pueden limitarlo cuando no se cuestionan críticamente. La dramatización de una compañera bajo un perfil estereotipado fue reveladora; más allá de su humor y exageración, reflejaba la presión interna y externa que todos sentimos en algún momento. Enfrentarnos a esta representación nos obligó a reflexionar sobre cuántos nos moldean estas dinámicas académicas, que a veces normalizamos sin darnos cuenta del peso que conllevan en nuestra identidad.

La reflexión sobre los modelos me lleva a preguntarme: ¿En qué medida estos referentes y patrones influyen realmente en mis decisiones, y cuánto de mi proceso creativo y personal surge de una convicción genuina? ¿Hasta qué punto puedo desprenderme de las exigencias impuestas para construir una voz auténtica? La pregunta, entonces, es si estoy dispuesto a dejar de ver a los referentes solo como guías y empezar a verlos como espejos críticos, capaces de mostrar tanto el potencial como las limitaciones.

Comentarios

  1. Magdalena Rovere: Estaría interesante desarrollar más el ultimo párrafo desde un punto personal. Cuál es la comprensión más profunda? Desarrollar eso en base a lo descripto anteriormente para indagar más en el tema.
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