GARCÍA, Agostina / Clase 4
El ejercicio que correspondió a esta clase no comenzó en la mesa junto a la discusión, sino en el escritorio, frente a la computadora, pensando en qué referentes habían influenciado mi obra. La búsqueda se extendió durante mucho tiempo, porque no se trataba solo de recordar nombres, sino de entender profundamente cómo esas influencias habían moldeado mi estilo, mis decisiones y mi manera de trabajar. Finalmente, llegué a la inevitable pregunta de cómo y dónde podían verse esas influencias en mis trabajos. No fue un proceso fácil, ya que algunas de estas influencias eran más sutiles, mientras que otras se manifestaban de manera más evidente.
Cuando el ejercicio individual pasó a la mesa grupal del taller y compartimos nuestros referentes, vimos que, como ya había ocurrido en otras clases, nos encontrábamos con las mismas problemáticas. ¿De cuántas maneras puede alguien ser un referente? probablemente de muchísimas existiendo tanto en una persona que es imposible abarcar solo en su obra ¿Es toda la obra de un artista lo que nos inspira o solo una parte? ¿Todos los referentes nos influyen de la misma forma? Nos dimos cuenta de que, en muchas ocasiones, lo que nos atrae de un referente no es necesariamente su obra en su totalidad, sino momentos específicos o ciertos aspectos que resuenan en nuestro proceso creativo.
A partir de estas preguntas, decidimos empezar a categorizar. Por un lado, aquellos referentes que nos inspiran por su técnica, por su habilidad en la ejecución, lo que los hacía más accesibles y estudiables. Por otro lado, los referentes emocionales, donde su impacto no radica tanto en la técnica, sino en otros factores como la sensibilidad o el mensaje. Esta última categoría incluía una gran diversidad de nombres, desde los más conocidos hasta los más desconocidos.
A lo largo de la charla volvimos a mi duda inicial y concluimos que los referentes funcionan como espejos, donde podemos ver lo que somos, lo que queremos ser y, sobre todo, lo que aspiramos a hacer sentir con nuestra obra. Y fue en esa reflexión donde cada una de nosotras reconoció que, al observar a nuestros referentes, también estábamos buscando nuestra propia voz y cómo dejar una huella auténtica en el mundo creativo.
(comentario de corrección: el último párrafo tiene muchas cosas para desglosar re interesantes, creo que es donde más reflexión hay y preguntas críticas/afirmaciones)
Como uno mira al mundo lo define su posicionamiento en el, las referencias a buscar siempre son porque por algun motivo algo resonó en mi y lo quiero hacer propio o ya me representa. Creo que todo aquello que miramos y nos gusta es porque en algún punto hablan de nosotros.
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