CASTAÑO MEDINA Valentina - Clase 6

En la clase anterior, discutimos sobre los modelos como construcciones sociales y contextuales que nos permiten identificar patrones dentro de los grupos a los que pertenecemos o con los que interactuamos. Esta clase, sin embargo, estuvo centrada en los modelos como modos de pensar y su importancia en el desarrollo de proyectos.

Cada proyecto sigue una serie de procesos, y aunque estos procesos varían entre personas y se ajustan a las necesidades y preferencias individuales, hay un factor común: los modelos que emergen durante esos procesos. Lo interesante es que pueden coexistir varios modelos dentro de un mismo proceso, todos interrelacionados entre sí. Esta interacción y flexibilidad entre procesos y modelos es fundamental y enriquecedora para el desarrollo del proyecto.


La conexión entre los procesos y los modelos es muy importante porque los modelos deben cambiar para que podamos percibir nuevas necesidades o aspectos que antes no eran evidentes en el proyecto. Este cambio de modelo permite descubrir soluciones, enfoques o problemáticas que, de otra manera, no identificamos. En otras palabras, adaptar el modelo es lo que nos permite ver el proyecto de manera diferente. Los modos de pensar no solo nos diferencian como individuos, sino que también muestran una particularidad en el proyecto mismo. 


Una manera efectiva de representar estos modos de pensar y sus cambios es a través de modelos gráficos. Los gráficos no solo sirven como herramientas visuales, también nos permiten explicar y analizar ideas complejas de una manera más accesible, facilitando la interpretación. Al mismo tiempo, los gráficos pueden ser usados para hacer preguntas y explorar nuevas interpretaciones del proyecto.


En conclusión, la comunión entre los procesos y los modos de pensar es fundamental para que un proyecto progrese de manera efectiva. Los modos de pensar, que se traducen en modelos visuales o gráficos, enriquecen la manera en que abordamos el proyecto y nos permiten ver cosas que antes no eran evidentes. La clave está en permitir que estos modelos cambien para poder adaptarnos y descubrir nuevas oportunidades dentro del proyecto.



Comentarios Clase 8 - Evaluación
Por Celeste Antonelli

N - Se ve un claro entendimiento de los conceptos vistos en clase pero faltaría un pensamiento más crítico sobre
como estos modelos y procesos afectan o influyen en su pensamiento / experiencia.



En la clase anterior, discutimos los modelos como construcciones sociales y contextuales que nos permiten identificar patrones dentro de los grupos a los que pertenecemos o con los que interactuamos. Sin embargo, esta clase estuvo centrada en los modelos como modos de pensar y su importancia en el desarrollo de proyectos.

Cada proyecto sigue una serie de procesos, y aunque estos procesos varían entre personas y se ajustan a las necesidades y preferencias individuales, hay un factor común: los modelos que emergen durante esos procesos. Lo interesante es que pueden coexistir varios modelos dentro de un mismo proceso, todos interrelacionados entre sí. Esta interacción y flexibilidad entre procesos y modelos es fundamental y enriquecedora para el desarrollo del proyecto. Pero ¿qué factores o influencias internas y externas determinan la creación de un modelo en el contexto de un proyecto? ¿Existe una fórmula, una serie de modelos que conduzcan al resultado “perfecto” para que el proceso sea exitoso?

Lo que sí sabemos es que una manera efectiva de representar estos modos de pensar y sus cambios es a través de modelos gráficos. Los gráficos no solo sirven como herramientas visuales; también nos permiten explicar y analizar ideas complejas de una manera más accesible, facilitando la interpretación. Al mismo tiempo, los gráficos pueden ser usados para hacer preguntas y explorar nuevas interpretaciones del proyecto.

La conexión entre los procesos y los modelos es muy importante, ya que los modelos deben cambiar para que podamos percibir nuevas necesidades o aspectos que antes no eran evidentes en el proyecto. Este cambio de modelo permite descubrir soluciones, enfoques o problemáticas que, de otra manera, no habríamos identificado. En otras palabras, adaptar el modelo es lo que nos permite ver el proyecto de manera diferente. Los modos de pensar no solo nos diferencian como individuos, sino que también muestran una particularidad en el proyecto mismo.

Sin embargo, cabe cuestionar si todos los cambios de modelo resultan necesariamente en mejoras. En la práctica, puede haber momentos en los que un cambio de modelo sea disruptivo o confuso, llevando a resultados poco efectivos o incluso regresivos. También hay que tener en cuenta el riesgo inherente a los cambios de modelo y las posibles dificultades que pueden surgir cuando se requiere adaptar el modelo. En ese momento, es fundamental decidir si tomar el cambio o no.

En conclusión, la comunión entre los procesos y los modos de pensar es fundamental para que un proyecto progrese de manera efectiva. Los modos de pensar, que se traducen en modelos visuales o gráficos, enriquecen la manera en que abordamos el proyecto y nos permiten ver cosas que antes no eran evidentes. La clave está en permitir que estos modelos cambien para poder adaptarnos y descubrir nuevas oportunidades dentro del proyecto, ya que incluso desde el error podemos aprender y generar resultados mejores.




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