CASTAÑO MEDINA Valentina - Clase 5

Un modelo puede entenderse como un patrón o representación de un sector o grupo determinado, al cual podemos elegir sumarnos o no. Un modelo refleja ciertos comportamientos, valores o estéticas que son adoptados por un colectivo. Cada uno de nosotros ya cuenta con modelos internos, es decir, ideas o comportamientos que hemos internalizado y que podrían ser considerados modélicos por otros. Asi mismo, podemos elegir adoptar modelos externos, alineándose con ellos si sentimos que representan o complementan nuestra personalidad, o podemos rechazar esos modelos y buscar otros que nos resulten más afines.


Por ejemplo, en clase hablamos sobre “Modelos FADU”, ya existe cierto rasgo modélico que nos caracteriza a tal punto que podemos reconocer en el colectivo llegando a Ciudad Universitaria quienes bajan en Exactas y quienes bajan en FADU. Exactas también tiene su propio rasgo modélico. Además del modelo general que caracteriza a los estudiantes de FADU, también podemos identificar submodelos más específicos, según la carrera que cada estudiante curse. Por ejemplo, un estudiante de arquitectura podría distinguirse visualmente de uno de diseño gráfico, ya sea por su vestimenta o por los objetos que lleve con él.


Un modelo no es ni bueno, ni malo, es si nosotros queremos ser parte de eso y también qué tan conscientes somos que operamos con estos modelos. Un modelo es temporal, por lo que en cada momento es diferente, quizás los modelos de fadu en 2000 eran distintos que en 2024. También es relevante señalar que es más fácil identificar y modelizar algo externo, algo que no conocemos bien, en comparación con nosotros mismos. Nos resulta más sencillo observar y clasificar lo ajeno, mientras que nuestras propias características o comportamientos pueden ser más difíciles de analizar y etiquetar como "modélicos".


Los modelos son construcciones sociales y contextuales que nos permiten identificar patrones dentro de los grupos a los que pertenecemos o con los que interactuamos. Aunque estos modelos pueden influir en nuestra identidad y comportamiento, siempre tenemos la opción de aceptar, rechazar o redefinir los modelos que nos rodean.



Comentarios Clase 8 - Evaluación
Por Rocio Dana

N - El texto comienza con un desarrollo más descriptivo a modo de introducción, relaciona lo relatado con
los conceptos vistos en la materia. Empieza a desarrollar una mirada más reflexiva peor creo que falta más desarrollo.


Lo que entendí y me llevé de esta interesante clase es que los modelos son representaciones simbólicas que nos permiten identificar características, comportamientos o estilos asociados a un grupo social o profesional. Funcionan como patrones que, aunque pueden tener elementos visibles o culturales comunes, varían de acuerdo al tiempo, lugar y circunstancias. En este sentido, un modelo no solo refleja a un colectivo, sino que también ofrece la oportunidad de entender cómo nos ubicamos frente a él, ya sea adoptándolo, rechazándolo o transformándolo según nuestras necesidades o valores personales.

La noción de “Modelos FADU” es un ejemplo claro de cómo los grupos dentro de una facultad pueden desarrollar identidades colectivas a través de estos patrones. Los estudiantes de la FADU no solo comparten un espacio académico, sino que también, de manera más o menos consciente, van adoptando ciertos comportamientos y estéticas que los identifican frente a otros grupos, a diferencia de los patrones que seguramente debe tener Exactas y que no deben ser los mismos que los de FADU. Este "rasgo modélico" que los distingue puede ser percibido en aspectos tan simples como la vestimenta, los accesorios o incluso la manera en que se relacionan con su entorno. Por ejemplo que podemos reconocer a simple vista en el colectivo llegando a Ciudad Universitaria quienes bajan en Exactas y quienes bajan en FADU.

Sin embargo, no todos dentro de FADU responden de la misma manera a este modelo general. Existen submodelos que corresponden a las distintas carreras dentro de la facultad, como en arquitectura, diseño gráfico o en diseño industrial. Cada subgrupo tiende a tener su propio estilo visual y actitud, generando, a su vez, una diversidad interna.
Lo que más me interesó de los modelos es que no se trata de algo fijo o inmutable. Los modelos son, por naturaleza, temporales y están en constante cambio. Los "Modelos FADU" del año 2000 seguramente eran diferentes a los de 2024, no solo en términos de moda, sino también en cómo los estudiantes interactúan con la tecnología, el diseño y las expectativas de su entorno. A medida que la sociedad y las tendencias evolucionan, los modelos también lo hacen, reflejando las nuevas influencias y desafíos de la época.

Pero los modelos no solo se limitan a lo que observamos en los demás. También existen modelos internos, aquellos comportamientos y creencias que internalizamos a lo largo de nuestra vida y que influyen en cómo nos presentamos y actuamos en el mundo. Estos modelos internos pueden haber sido adoptados de nuestro entorno familiar, educativo o social, y aunque a veces no somos plenamente conscientes de ellos, determinan en gran medida nuestras decisiones y nuestra forma de relacionarnos con los demás. Al igual que con los modelos externos, también tenemos la capacidad de revisar y ajustar nuestros propios patrones de comportamiento. Podemos elegir conscientemente si queremos seguir actuando de una determinada manera o si preferimos buscar otros referentes que se alineen mejor con nuestra identidad o metas personales.

Lo curioso acá es que solemos tener mayor facilidad para identificar los modelos externos, aquellos que observamos en los demás, que para reconocer los propios. Esto puede que se deba a que mirar hacia afuera es más sencillo que introspeccionarse, ya que los patrones de los demás están más visibles, mientras que los nuestros están tan entrelazados con nuestra cotidianidad que pueden pasar desapercibidos. Sin embargo, este ejercicio de observación nos permite tomar conciencia de cómo operamos dentro de los modelos, y nos da la opción de reflexionar sobre si queremos continuar replicándolos o si preferimos desviarnos y crear nuevos caminos.

Por último y a modo de cierre, los modelos son construcciones sociales que nos ayudan a navegar e interactuar dentro de los grupos a los que pertenecemos. Aunque a menudo influyen en nuestra identidad y comportamiento, no son algo inamovible. Siempre tenemos la opción de aceptar, rechazar o redefinir los modelos que nos rodean. Lo importante es que tenemos que ser conscientes de su existencia y de cómo estos influyen en nuestra vida. Es en esta conciencia donde reside la verdadera libertad: la capacidad de decidir quiénes queremos ser, no sólo en función de los patrones que la sociedad nos presenta, sino también en función de los valores y creencias que elegimos para nosotros mismos
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