Antonelli Celeste - Clase 3

 En nuestra tercera clase, realizamos una actividad que evocó una reflexión profunda sobre nuestras experiencias y sentimientos individuales, vinculándolos con la Facultad. En esta actividad, retomamos frases seleccionadas en la segunda clase, las cuales nos conectaban personalmente con nuestra experiencia en la FADU. Este ejercicio no se centraba en las acciones específicas de la clase, sino en un análisis introspectivo que nos llevó a explorar nuestras propias experiencias, decisiones y creencias.

El proceso comenzó con la elección de una frase que resonara personalmente, y la desglosamos desde nuestras experiencias personales. Luego, categorizamos las frases en términos de si eran análogas, indirectas o directas. Esta etapa inicial me permitió sentirme parte de un grupo que, aunque no compartía exactamente todo lo que yo viví y experimente había similitudes en los desafíos y sentimientos que vivimos y atravesamos. Fue un ejercicio de conexión y reflexión, que nos permitió encontrar puntos en común y compartir nuestras experiencias de manera significativa.

Al compartir nuestras reflexiones en grupo, identificamos palabras clave que encapsulaban nuestra experiencia en la FADU. La frase que emergió con mayor fuerza fue “Yo soy indecisa para tomar decisiones”, destacando la palabra “decisión” como especialmente relevante en nuestro proceso educativo. Este término se convirtió en un punto focal para nuestro diálogo, revelando cómo cada uno de nosotros enfrentó el desafío de tomar decisiones, tanto en términos profesionales como personales.

La palabra "decisión" resonó profundamente en mi experiencia. Tanto en mí vida como a lo largo de mi carrera, la indecisión fue algo que enfrente muchas veces, de manera diaria, hasta llegó a convertirse en un obstaculo a veces. Ya sea al desarrollar un trabajo práctico o al expresar mis opiniones, la duda y el miedo a equivocarme han sido constantes.

Sin embargo, con el tiempo, he notado un crecimiento en mi capacidad para tomar decisiones con mayor seguridad. Aunque la indecisión aún puede surgir, cada elección y cada experiencia contribuyen a mi desarrollo profesional y personal.

Otra palabra significativa que surgió en nuestra discusión fue “proceso”. Esta palabra está vinculada a la “decisión”, ya que las decisiones son una parte fundamental del proceso de aprendizaje y diseño. En nuestra experiencia con el diseño, el proceso de hacer y rehacer, de probar y corregir, es esencial para encontrar soluciones que nos ayuden a destrabarnos en nuestro camino a lograr nuestro proyecto. Esta perspectiva me ayudó a ver el proceso como una serie de pasos necesarios para alcanzar nuestras metas.

Finalmente, al crear una red conceptual con las palabras emergentes, cada uno de nosotros en el grupo tuvo la oportunidad de expresar sus pensamientos y sentimientos, contribuyendo a una mejor comprensión colectiva. Este ejercicio no solo promovió el pensamiento crítico y la reflexión personal, sino que también destaco la importancia de la empatía y la curiosidad en la comunicación y el aprendizaje.

La experiencia me permitió ver que el verdadero valor de las palabras reside en su capacidad para resonar con nuestras experiencias y ser interpretadas de manera personal. Cada aportación individual se entrelazó con las de los demás, creando una comprensión compartida que ayudo nuestro proceso educativo.

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Comentarios Clase 8 - Evaluación
Por Valentina Castaño

N - Es un poco descriptivo el texto. Relaciona los conceptos de decision y proceso con tu experiencia, eso me
resultaria mas interesante que quizas lo que hicimos en clase. No veo una opinion o fundamentacion propia.
Quizas le podes hacer preguntas al texto y esas respuestas sean mucho mas interesantes.

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En nuestra tercera clase, realizamos una actividad que evocó una reflexión profunda sobre nuestras experiencias y sentimientos individuales, vinculándolos con la Facultad. En esta actividad, retomamos frases seleccionadas en la segunda clase, las cuales nos conectaban personalmente con nuestra experiencia en la FADU. Este ejercicio no se centraba en las acciones específicas de la clase, sino en un análisis introspectivo que nos llevó a explorar nuestras propias experiencias, decisiones y creencias.

El proceso comenzó con la elección de una frase que resonara personalmente, y la desglosamos desde nuestras experiencias personales. Luego, categorizamos las frases en términos de si eran análogas, indirectas o directas. Esta etapa inicial me permitió sentirme parte de un grupo que, aunque no compartía exactamente todo lo que yo viví y experimenté, había similitudes en los desafíos y sentimientos que vivimos y atravesamos. Fue un ejercicio de conexión y reflexión, que nos permitió encontrar puntos en común y compartir nuestras experiencias de manera significativa.

Al compartir nuestras reflexiones en grupo, identificamos palabras clave que encapsulaban nuestra experiencia en la FADU. La frase que emergió con mayor fuerza fue “Yo soy indecisa para tomar decisiones”, destacando la palabra "decisión" como especialmente relevante en nuestro proceso educativo. Este término se convirtió en un punto focal para nuestro diálogo, revelando cómo cada uno de nosotros enfrentó el desafío de tomar decisiones, tanto en términos profesionales como personales.

La palabra "decisión" resonó profundamente en mi experiencia. Tanto en mi vida personal como a lo largo de mi carrera, la indecisión fue algo que enfrenté muchas veces, de manera diaria, hasta llegar a convertirse en un obstáculo. Ya sea al desarrollar un trabajo práctico o al expresar mis opiniones, la duda y el miedo a equivocarme han sido constantes. Sin embargo, con el tiempo, he notado un crecimiento en mi capacidad para tomar decisiones con mayor seguridad. Aunque la indecisión aún puede surgir, cada elección y cada experiencia contribuyen a mi desarrollo profesional y personal, mostrándome que el acto de decidir es en sí un proceso continuo de aprendizaje.

Este proceso de toma de decisiones es fundamental, no solo en el ámbito académico, sino también en la vida cotidiana. Me he dado cuenta de que, en muchas ocasiones, las decisiones no deben ser vistas como momentos aislados de elección, sino como etapas dentro de un proceso más amplio. La experiencia me ha enseñado que el miedo a equivocarse es natural, pero lo esencial es aprender a tomar decisiones, incluso cuando no se tiene certeza total de los resultados. La reflexión sobre el proceso de decisión me ha permitido ver el valor de aprender de cada elección, de cada paso dado, y cómo esto, en última instancia, construye nuestro camino hacia el desarrollo personal y profesional.

Otra palabra significativa que surgió en nuestra discusión fue “proceso”. Esta palabra está vinculada a la “decisión”, ya que las decisiones son una parte fundamental del proceso de aprendizaje y diseño. En nuestra experiencia con el diseño, el proceso de hacer y rehacer, de probar y corregir, es esencial para encontrar soluciones que nos ayuden a destrabarnos en nuestro camino hacia la realización de un proyecto. Esta perspectiva me ayudó a ver el proceso no como algo rígido o lineal, sino como una serie de pasos necesarios y valiosos para alcanzar nuestras metas.

Finalmente, al crear una red conceptual con las palabras emergentes, cada uno de nosotros en el grupo tuvo la oportunidad de expresar sus pensamientos y sentimientos, contribuyendo a una mejor comprensión colectiva. Este ejercicio no solo promovió el pensamiento crítico y la reflexión personal, sino que también destacó la importancia de la empatía y la curiosidad en la comunicación y el aprendizaje. El proceso de compartir nuestras ideas y perspectivas enriqueció nuestra experiencia educativa, mostrándome que, tanto en la toma de decisiones como en el proceso de aprendizaje, la clave está en el intercambio constante y el compromiso con nuestro propio crecimiento.

La experiencia me permitió ver que el verdadero valor de las palabras reside en su capacidad para resonar con nuestras experiencias y ser interpretadas de manera personal. Cada aportación individual se entrelazó con las de los demás, creando una comprensión compartida que ayudó a nuestro proceso educativo. En mi caso, aprendí que tanto la toma de decisiones como los procesos de aprendizaje y creación son, en última instancia, una combinación de reflexión, acción y adaptación continua, un viaje que solo puede recorrerse con valentía, apertura y la disposición a seguir aprendiendo.

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