CASTRO FAU, Agustina Carmela CLASE 2
Clase 2
Armar grupos y roles, crear la ciudad del futuro
Es difícil fusionar diferentes perspectivas en una visión compartida, más que nada siento que justo es en el diseño o dentro de estas carreras, cuando las ideas que pensamos son tan personales y únicas quizás.
El desafío de fusionar perspectivas no solo radica en la diversidad de opiniones, sino en cómo estas ideas pueden ser tan subjetivas, que pueden colisionar con la visión común del grupo. Lo personal se convierte en un obstáculo o una ventaja dependiendo de cómo logremos construir un espacio común donde las ideas individuales se conviertan en una unidad cohesiva.
Cuando comenzamos a generar la lista de palabras clave, sentí que todas contribuimos con ideas distintas, sin repetirnos y ayudándonos entre todas, donde una sacaba una palabra, la otra agarraba un conector y así sucesivamente.
En la combinación de ideas, nacen conceptos más amplios que las definiciones iniciales, transformando las palabras clave en piezas de un rompecabezas de sentido colectivo.
Elegir las diez palabras fue un proceso simple y después el grupo realizó una selección conjunta que también salió bastante orgánica. Sin embargo, el verdadero desafío surgió cuando intentábamos darle forma visual a nuestras ideas. Fue muy interesante ver nuestras diversas interpretaciones del diseño y urbanismo, dando lugar a ser flexible y a colaborar de manera más efectiva en las decisiones. También hay que pensar esto sabiendo que era la primera vez que nos veíamos con las chicas y aun así llegamos a acuerdos y decisiones rápidamente.
A mi parecer, esta experiencia nos permitió avanzar mientras trazamos un camino en pleno proceso creativo, replanteando ideas y superando obstáculos a medida que el proyecto progresaba. Lo que ocurrió fue una improvisación con poca premeditación, lo que desembocó en una mayor libertad creativa donde el único obstáculo eran los tiempos ya que eso nos ponía una presión extra encima para pensar todo de manera eficaz y poder llegar a plantear dibujar y pintar todo.
La flexibilidad en las interpretaciones es clave porque cada disciplina aporta una visión diferente, y la combinación de estas perspectivas crea algo nuevo, más grande que la suma de sus partes. La colaboración, no se limita a un acuerdo, sino a un constante intercambio de ideas que permiten que el proyecto crezca tanto exponencial como orgánicamente.
Pero a la vez, ese viernes tener un espacio asi de “libertad” fue algo que realmente hace mucho yo en lo personal no experimentaba en la facu. No se trataba de anticipar un antes y un después como en todos los proyectos de este año, sino de estar inmersa en el proceso mientras se desarrollaba. Esto me permitió disfrutarlo más, sin estar atada a ideas preconcebidas ya que las formas se definían en el instante.
Esta experiencia contrastó con lo que suelo vivir, tanto en la facultad como en la vida en general, donde la planificación es clave.
Por supuesto, tanto planificar cómo improvisar dependen del contexto.
Me interesa la idea de improvisar sobre la marcha y dejarme llevar por el momento y por cómo se desenvuelven los acontecimientos, eso no me dejan mucho hacerlo en mis clases normales, siempre todo tiene que ser pensado por lo menos 40 veces y premeditado 8 horas.
Poder tener esa dinámica en esta materia fue algo refrescante, una nueva forma de tomarme las cosas. Aunque es un enfoque que puede fallar, y por ello insisto en que debe aplicarse en contextos adecuados, el hecho de que todos los grupos lograran llevarlo a cabo sugiere, al menos en un primer análisis, que es factible. Cuando di vueltas por el taller, viendo todos los proyectos, me pareció increíble que todos los grupos hayan llegado a algún tipo de consenso ya que estaba todo hecho, tanto los monumentos como los dibujos, muy impresionante. Me parece muy copado poner la mente de 6 diseñadores de todas las áreas a resolver un tema común, tener todas la visión completa desde todos los ángulos es mega enriquecedor.
El hecho de ser un grupo que se reunía por primera vez, añade una capa interesante: la confianza en el proceso y en los demás no siempre se construye a lo largo del tiempo, sino en la disposición a escuchar y aportar de manera activa. Esto demuestra que la conexión entre nosotrxs no depende de la familiaridad, sino de la apertura, escucha y la disposición a la colaboración.
Comentarios
Publicar un comentario